Creatividad y equipos: el principio de los Beatles

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Beatles

Dice Richard Branson, presidente de Virgin Group, que el elemento clave para conseguir un equipo motivado es la “diversión”. Me parece que tiene razón: la presencia de la camaradería y la diversión (bien entendida) en los negocios favorece el rendimiento de los equipos. Sin embargo, hay un equipo que ha destacado por sus elevados niveles de rendimiento, a la vez que disfrutaban de lo que hacían: los Beatles. No en vano, son quizá el equipo más exitoso que podemos observar y un excelente ejemplo de que la suma de las partes es inferior al conjunto.

Andrew Sobel plantea tu forma de trabajar y de desarrollar su creatividad en The Beatles Principles (requiere registro gratuito), atendiendo a cuatro principios:

  1. Ocho días a la semana. Su trabajo en equipo era constante, se conocían mucho antes de ser famosos. E invirtieron tiempo en ello. Incluso Mick Jagger les denominó la “hidra de cuatro cabezas”. Además, cada miembro del equipo confiaba en el resto del grupo y compartía todo en él.
  2. Mejora. No te pares, evoluciona y aprende. La complacencia es un gran enemigo del éxito sostenido. Ellos innovaban en cada LP. Traducido: sé entusiasta en la mejora, ofrece lo mejor a tus clientes, no dejes de innovar y mantén ese nivel desde el principio al final del proyecto.
  3. Con una pequeña ayuda de mis amigos. Esto no significa que te diluyas dentro del equipo. Al contrario: aprovecha las capacidades diferenciales de cada miembro en beneficio del conjunto. En realidad, cada Beatle tenía su propia marca dentro de la marca que el equipo suponía .
  4. Te necesito. Los Beatles mostraron que las diferencias entre los miembros y una sana competencia pueden dinamizar su creatividad. Cada persona puede aportar diferentes puntos de vista y la diversidad entre los miembros, lejos de dificultar la labor del equipo, favorece la afluencia de ideas, su capacidad de innovación.

Los Beatles nos recuerdan que la esencia de una organización exitosa es crear pequeños equipos de individuos que hacen las cosas que les gustan, que disfrutan trabajando juntos y se sienten parte del conjunto mientras mantienen su identidad individual, su marca. Sólo agregaría otro ingrediente a mi cóctel: pasión. Me apasiona mi trabajo y la generación constante de ideas que supone. La consultoría lo permite. Me apasiona aprender de los clientes amigos con los que trabajamos, los retos y desafíos que nos plantean, su forma de entender el negocio.

A veces, te cruzas con personas con un perfil muy diferente al tuyo, de las que aprendes muchísimo. Y eso es una verdadera gozada.

Créditos de la fotografía: Thomas Hawk en Flickr (bajo licencia Creative Commons)

1 comentario

  1. […] no lo es. Vivimos rodeados de equipos y la cultura del trabajo en equipo lo impregna todo, desde la música al deporte. Así pues, desde un punto de vista de gestión, ¿ podemos determinar el tamaño […]