Retener talento: uno sólo conserva lo que no amarra

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Retener talento

Uno de los mantras más repetidos de la gestión de Personas actual es disponer de una política de retención del talento. No olvides identificar a los empleados clave de la organización y ofrecer/prometer todo lo que esté a tu alcance para evitar que ese “recurso valioso” acabe en la competencia… Buenos contratos de trabajo, satisfacción económica y estabilidad. Suma premios y reconocimiento.

Curioso uso hacemos de las palabras: retener talento. No podemos utilizar un verbo que tenga mayor sentido de posesión. Como en una relación de pareja, vivir dentro una dinámica posesiva ahoga y produce sufrimiento porque se crean expectativas poco realistas que, si no llegan a cumplirse, conducen a la desilusión y la insatisfacción.

En muchas ocasiones, necesitamos otros parámetros para dar salida a gestionar ese “talento”. Los límites de las funciones de tu puesto, las políticas o la estrategia de tu empresa son espacios demasiados pequeños. Un re-enfoque de la situación de empresa como contenedor de proyectos personales:

El concepto que voy a manejar es el de empresa como un posible contenedor de proyectos personales. Es decir, se trata de darle la vuelta al enfoque lógico: en vez del mercado, el producto y la estrategia, ¿por qué no la persona? Es bien simple. Si lo más importante es tu gente, ¿no podrías plantear la empresa como un lugar que facilitara el logro de sus proyectos personales?

La ecuación es compleja, pero plantea una idea de futuro. Resolver esta ecuación parece más fácil si pensamos en la empresa como integración de intereses (corporativos y particulares). ¿Os imagináis un grupo de profesionales independientes aportando su conocimiento y cooperando en un proyecto común?

Esta idea está alineada con el argumento que desarrolla Lynda Gratton en su libro “Prepárate: el futuro del trabajo ya está aquí”. Parte de la idea de que si el trabajo es tan determinante en nuestras vidas y consume tanto de nuestro tiempo, debemos invertir todos nuestros esfuerzos en hacer de él una realidad bien adaptada a nuestras necesidades

¿Podemos obtener los beneficios propios de trabajar para las grandes organizaciones (estabilidad, seguridad económica, formación, etc.) sin tener que renunciar a los beneficios de las más pequeñas, como son la libertad y la flexibilidad? El kilómetro cero del futuro está en el uso que le demos a la tecnología, ¿por qué no intentarlo? Gratton habla de los microemprendedores, que se benefician de la conectividad y forman ecosistemas de ideas con otros internautas.

En realidad, recuerda mucho al concepto de consultoría artesana, del que hace tiempo que quería comentar como un nuevo modelo de organización del trabajo. Podéis ver su declaración de intenciones: es el trabajo colaborativo (en red) de un grupo de profesionales con un objetivo ilusionante como punto de partida, posibilitado por las oportunidades que ofrecen los medios actuales (redes sociales, blogs, etc.).

Me gusta este concepto de red heterogénea de personas colaborando. Engancha ese cierto sentido de flujo, de pasión bien entendida, de colaboración abierta en las condiciones que cada miembro quiera. En definitiva, de convertir tu trabajo en el que te gustaría que fuera. Colaboración entre iguales, sin ataduras ni políticas de retención.

El futuro ya no es lo que era. Y, como dice Jorge Drexler, “uno sólo conserva lo que no amarra”.

Créditos de la fotografía: Winter Take en Flickr (bajo licencia Creative Commons)

2 comentarios

  1. Muy interesante todo lo que comentas Alfonso. Entiendo que eres de los que apoya también el peso que debe tener la retribución no económica como parte importante de la motivación e integración del trabajador en la empresa. En según qué niveles, saber encontrar el equilibrio de lo monetario y no monetario puede ser la clave que provoque que un trabajador se sienta alineado con los valores y estrategia corporativos, siendo un activo valioso y motivado, reteniéndose por sí solo en la empresa.
    ¿Qué opinas Alfonso? Me encantaría saber tu opinión y poder charlarlo un poco.

    Gracias por la información y tu valoración global. Aprovecho para desearte un feliz año,
    Diana.

  2. […] habla mucho de retener el talento y muy pocas empresas lo consiguen. Sólo en casos muy contados se aprecia su importancia y se […]

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