Quince años

4
quince

Aquel cinco de enero, un joven veinteañero llegó nervioso a su entrevista de trabajo. Llamó a la puerta y se sentó en aquella mesa de nogal, enfrente de un señor canoso que imponía mucho respeto. Fue una conversación amena, donde hablaron de expectativas personales y profesionales, de empresa, de tecnología y de retos. Por supuesto, no faltó la pregunta del millón: ¿dónde le gustaría estar en cinco años? Una pregunta que siempre cuesta responder.

Es el recuerdo de mi primera (y única) entrevista de trabajo. Han pasado exactamente quince años desde aquel día y hoy todo es distinto. Todo empieza con una relación de pareja, donde al principio todo es amor, y en este estado de felicidad y creación no te planteas otras cuestiones. Siempre hay altibajos, con idas y vueltas.

Quizá soy un ‘rara avis’ por estar quince años en la misma empresa. Entonces éramos dos personas y hoy tenemos una plantilla estable de entre 15 y 20 personas. Algo más que compañeros/as con los que pasas diez horas diarias. Quince años vertiginosos, con muchos errores y algunos aciertos que nos han permitido ir creciendo juntos. Pero siempre con un objetivo en mente: seguir aprendiendo personal y profesionalmente, y hacer las cosas lo mejor posible. Lo más satisfactorio de mi trabajo sigue siendo que (creo que) impactamos en la forma de trabajar de las organizaciones, ayudando a hacer las cosas de forma más eficaz y eficiente de forma sencilla. Y eso es mucho.

Aún hoy, no tengo respuesta a donde estaré en cinco años. Quizá aquí, quizá en otro sitio haciendo cosas diferentes. Sólo espero no perder ese interés permanente por seguir aprendiendo. Y seguir trabajando con el mismo empeño.

Créditos de la fotografía: Phelle en Stock Exchange (bajo licencia Creative Commons)

4 comentarios

  1. Leopoldo says:

    Mi enhorabuena… por esa #Dedicación de 15 años, por ese -seguro- buen hacer y #Esfuerzo… por todas esas #Competencias que seguro has aplicado, y mejorado con y gracias a esos compañeros… ahora amigos.
    Es cierto que nunca podrás saber dónde estarás dentro de… un tiempo, pero conociéndote (aunque poquito) estoy convencido que estarás a gusto, feliz y compartiendo todo eso que llevas dentro; de esto último si que fui testigo, gracias por ello.
    Un abrazo, Alfonso, y terminaría diciendo… #YQueYoLoVea.
    Leopoldo

    • Alfonso Romay says:

      Muchas gracias, Leopoldo.
      Uno de los propósitos que dejamos pendientes para 2013 es conocernos (de una vez).
      ¡Un abrazo muy fuerte y Feliz año!

  2. […] el momento. Llevo algunos meses barruntándolo, pero en estas últimas semanas se ha concretado: después de 15 años, hoy es mi último día de trabajo en Endalia. Ha sido un viaje intenso y enriquecedor, lleno de […]

  3. […] entre pasado y futuro, una travesía hacia el Norte coincidiendo con un hecho excepcional: después de quince años, decidí abrir una nueva etapa profesional. Algo deseado durante bastante tiempo, pero que se […]

Deja tu comentario